La deformulación , o ingeniería inversa, es un proceso analítico que implica analizar un producto terminado para identificar sus componentes, comprender su estructura química y sus funciones. Aunque a menudo se subestima en proyectos industriales, el análisis de deformulación es una poderosa herramienta estratégica para reformular un producto, monitorear a la competencia, mejorar el rendimiento o cumplir con los requisitos regulatorios. Ya sea un polímero, un cosmético, un adhesivo o un producto alimenticio, este enfoque ofrece una visión detallada de la composición del producto. Este artículo le guía a través de sus principios, métodos, aplicaciones prácticas y beneficios, ilustrados por la experiencia de campo y los servicios analíticos que ofrece YesWeLab.
Tabla de contenido
¿Qué es la reformulación?
Definición y principio general
El análisis de deformulación implica la identificación y cuantificación de los diversos componentes de un producto o una formulación compleja. Su objetivo es rastrear un material hasta su fórmula original mediante el análisis de sus componentes, ya sean orgánicos, minerales, volátiles o poliméricos. Este enfoque se basa en una rigurosa secuencia de pasos analíticos que combina técnicas de separación, identificación estructural y cuantificación.
También llamada ingeniería inversa , la deformulación no consiste simplemente en detectar las sustancias presentes, sino en comprender su papel en la formulación final : matriz polimérica, cargas minerales, plastificantes, disolventes, aditivos, agentes funcionales… Es esta comprensión global la que permite luego una explotación estratégica de los resultados.
Ingeniería inversa al servicio de la innovación
A diferencia del análisis dirigido, cuyo objetivo es detectar una molécula o un grupo de sustancias específico (como ftalatos , HAP o metales pesados ), la reformulación es un análisis exhaustivo. Su objetivo no es verificar un solo criterio, sino mapear la formulación completa.
Este proceso es particularmente útil en los siguientes casos:
- analizar el producto de un competidor con fines de evaluación comparativa o de seguimiento tecnológico;
- comprender las razones de un defecto de funcionamiento o de una falla del producto;
- documentar el cumplimiento normativo (SDS, REACH, INCI, etc.) en ausencia de datos del proveedor;
- Establecer especificaciones o un marco de referencia para el abastecimiento dual de materiales.
No se trata sólo de conocer la composición química de un producto, sino de comprender su arquitectura funcional: cómo interactúan los diferentes elementos, en qué proporciones y según qué lógica técnica.
Lo que no es la reformulación
La deformulación no es una reproducción automática ni un método de falsificación. No permite la reconstrucción idéntica de una fórmula secreta o patentada. Sin embargo, puede destacar decisiones técnicas relevantes o reveladoras, inspirar la reformulación o identificar no conformidades.
Finalmente, no se opone a la reformulación: suele ser el primer paso. Una vez extraídos los datos técnicos de un producto existente, es posible:
- reconstruir una formulación equivalente (producto imitación);
- mejorar una fórmula existente (optimización, sustitución);
- adaptar un producto a un nuevo conjunto de especificaciones.
De este modo, la deformulación se perfila como una herramienta de toma de decisiones científicas para equipos de I+D, calidad o regulación.
¿Por qué realizar una reformulación?
La deformulación no es un ejercicio puramente académico. Aborda necesidades concretas y frecuentes en entornos industriales, donde una comprensión detallada de la composición de un producto puede influir en las decisiones estratégicas. Ya sea por razones regulatorias, técnicas o comerciales, la deformulación es una potente herramienta analítica para los departamentos de I+D, calidad y compras.
Identificar una materia prima o producto desconocido
Uno de los usos más comunes de la reformulación es la identificación de un material desconocido. Esta situación surge, por ejemplo, cuando un fabricante desea conocer la composición precisa del material de un competidor o de una muestra sin documentación técnica. Mediante un análisis exhaustivo, el laboratorio puede determinar:
- la naturaleza del polímero (PE, PP, PU, PLA, etc.);
- los aditivos incorporados (plastificantes, estabilizantes, agentes anti-UV);
- los rellenos o pigmentos presentes.
Este tipo de análisis permite construir una ficha técnica a partir de una muestra sencilla, facilitando así el abastecimiento alternativo, la reformulación o la respuesta a una necesidad del cliente.
Comparar dos productos similares
En el contexto de un doble abastecimiento o un cambio de proveedor, a menudo es necesario verificar que dos productos, aunque se presenten como equivalentes, lo sean desde un punto de vista fisicoquímico. La deformulación permite una comparación exhaustiva de dos formulaciones:
- verificación de la homogeneidad del lote;
- control de los niveles de cargas o aditivos;
- destacando diferencias no reportadas entre muestras.
Estas comparaciones son cruciales para garantizar la estabilidad de los procesos industriales y la reproducibilidad del rendimiento del producto.
Entendiendo un defecto o degradación
Otra aplicación común es el análisis de un defecto inesperado en un producto terminado: pérdida de adhesión, cambio de color, fragilidad, formación de ampollas, etc. En este caso, la deformulación permite identificar:
- una impureza o contaminante (exógeno o relacionado con el proceso);
- una variación en la composición entre un lote conforme y un lote no conforme;
- un aditivo degradado por la temperatura o el envejecimiento.
Este tipo de estudio comparativo permite rastrear la causa raíz de un defecto y proponer una acción correctiva rápida y bien fundada.
Cumplimiento de los requisitos reglamentarios
Algunas reglamentaciones exigen un conocimiento preciso de la composición de un producto, en particular en los siguientes sectores:
- dispositivos médicos (cumplimiento de REACH, biocompatibilidad);
- envases de alimentos (Reglamento CE nº 1935/2004);
- cosméticos (conformidad INCI, ausencia de sustancias prohibidas);
- del medio ambiente (análisis de sustancias peligrosas, evaluación de reciclabilidad).
La reformulación se convierte entonces en un paso esencial para completar un expediente técnico, demostrar el cumplimiento de una norma o establecer una declaración reglamentaria fiable.
Sustituir un material o adaptar una formulación
Ante la escasez, el aumento de los costos de las materias primas o las prohibiciones regulatorias, los fabricantes a veces se ven obligados a modificar sus formulaciones. En este contexto, la reformulación permite:
- identificar los componentes clave de un producto de referencia;
- comprender la función de cada ingrediente;
- reconstruir una formulación alternativa con equivalentes funcionales.
Este enfoque es especialmente útil en el contexto de una transición hacia materiales de origen biológico, reciclados o menos nocivos para la salud humana y el medio ambiente.
Proteger o defender la propiedad intelectual
La reformulación también puede utilizarse en un contexto legal o competitivo. Permite, por ejemplo:
- para comprobar si el producto de un competidor contiene elementos protegidos por una patente;
- para demostrar una posible infracción de la propiedad intelectual (PI);
- para documentar una acción por competencia desleal.
En este contexto, los laboratorios deben seguir protocolos rigurosos, con completa trazabilidad y resultados verificables.
Por lo tanto, la deformulación no es solo una herramienta de diagnóstico: se convierte en una herramienta estratégica para asegurar, mejorar o potenciar la actividad industrial. Apoya tanto las acciones correctivas como las iniciativas de innovación.
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¿Cuales son los pasos involucrados en una reformulación?
El éxito de un proyecto de reformulación se basa en una metodología rigurosa y estructurada. Cada paso está diseñado para alcanzar un objetivo específico: recopilar información inicial, guiar los análisis, separar los componentes y, finalmente, identificarlos con precisión. Este enfoque progresivo permite adaptar las técnicas a las características específicas de la muestra analizada, garantizando al mismo tiempo la fiabilidad de los resultados.
Paso 1: Recopilación de datos documentales
Antes de cualquier análisis instrumental, es esencial una fase inicial de documentación. Esta fase busca recopilar la mayor cantidad de información posible sobre el producto a analizar, ya sea conocido o desconocido. Esta recopilación de datos incluye:
- fichas de datos técnicos y fichas de datos de seguridad (FDS);
- patentes posiblemente asociadas a ellas;
- datos del proveedor o fichas de datos INCI en el caso de cosméticos;
- Información sobre el proceso de fabricación o la historia del producto.
Este paso ayuda a enmarcar el estudio, orientar las hipótesis iniciales y definir los objetivos del análisis. Es crucial para evitar análisis innecesarios o inapropiados.
Paso 2: Análisis general y preliminar
Una vez recopilados los datos iniciales, se realizan análisis generales para comprender mejor el comportamiento del material. Estas pruebas no específicas ayudan a orientar las futuras decisiones metodológicas. Pueden incluir:
- el estudio de la densidad o tamaño de partícula para caracterizar la apariencia física del material;
- solubilidad en diferentes disolventes para guiar las extracciones ;
- análisis espectroscópicos preliminares como FTIR o UV-Visible;
- pruebas térmicas (TGA, DSC) para determinar temperaturas de transición o degradación.
Estas pruebas proporcionan una visión general inicial de la complejidad de la mezcla y permiten orientar las técnicas analíticas específicas que mejor se adaptan a la muestra.
Paso 3: Separación de componentes
El paso central de la deformulación consiste en separar las diferentes familias de componentes . Para ello, se utilizan diversas técnicas, según la naturaleza del producto:
- extracciones selectivas utilizando disolventes adecuados (orgánicos o acuosos);
- filtración o centrifugación para aislar fases sólidas o líquidas;
- cromatografía preparativa para recuperar fracciones aisladas de compuestos;
- reacciones químicas dirigidas (por ejemplo, precipitación selectiva, hidrólisis controlada) para disociar los ingredientes unidos.
La dificultad a menudo reside en la naturaleza compleja de la matriz: polímeros reticulados, emulsiones, mezclas de ingredientes volátiles y no volátiles, etc. Por eso, este paso requiere conocimientos técnicos avanzados y un buen conocimiento de la formulación objetivo.
Paso 4: Identificación y cuantificación de los componentes
Una vez separados los componentes, el laboratorio procede a su identificación precisa mediante técnicas analíticas avanzadas. Según el caso, se pueden combinar varios métodos:
- cromatografía líquida (HPLC) o cromatografía de gases (GC-MS) para moléculas orgánicas;
- espectrometría de masas de alta resolución (LC-QTOF/MS) para cribado aditivo;
- espectroscopia infrarroja (FTIR) para grupos funcionales;
- microscopía electrónica de barrido (SEM-EDX) para cargas inorgánicas;
- Cromatografía de exclusión por tamaño (GPC) para la distribución de masa molar.
Este paso no sólo permite la identificación de las sustancias presentes, sino también la evaluación de su concentración relativa o absoluta en el producto terminado.
Paso 5: Interpretación y síntesis de resultados
El análisis no se limita a la producción de resultados brutos. Continúa con una interpretación cruzada de los datos :
- coherencia entre las diferentes técnicas utilizadas;
- destacando sinergias o incompatibilidades entre componentes;
- comparación con un producto de referencia (en el contexto de un benchmark o de un incumplimiento);
- recomendaciones de reformulación o acción correctiva.
El informe de deformulación debe proporcionar una visión clara y procesable de la composición del producto analizado, con un vocabulario adaptado al nivel técnico del cliente (formulador, comprador, ingeniero de calidad, etc.).
Estos cinco pasos, aunque se presentan linealmente, en realidad suelen ser iterativos: los resultados de un análisis pueden llevar a una extracción adicional o a la comprobación de una hipótesis inesperada. Es esta adaptabilidad la que constituye la fortaleza de un laboratorio con experiencia en deformulación.
¿Qué métodos analíticos se utilizan para la reformulación?
La deformulación se basa en una combinación de técnicas analíticas complementarias. Ningún método por sí solo puede descifrar completamente la composición de un producto complejo. Es la sinergia entre los diferentes enfoques lo que hace que el análisis sea fiable y completo. Estos métodos permiten identificar la naturaleza química de los componentes, su estructura, la distribución del tamaño de sus partículas y su comportamiento térmico. A continuación, se presenta una descripción detallada de las principales técnicas utilizadas en el laboratorio.
Técnicas espectroscópicas
infrarroja por transformada (FTIR)
La FTIR es un método esencial y fundamental para identificar grupos funcionales presentes en una formulación. Al compararla con bases de datos espectrales, permite obtener una firma química de los materiales analizados. Es especialmente útil para:
- determinar la naturaleza del polímero principal (PE, PU, PLA, etc.);
- detectar aditivos como antioxidantes, plastificantes o agentes anti-UV;
- comprobar la presencia de componentes característicos de una formulación (por ejemplo, grupos éster, amidas, aromáticos, etc.).
Resonancia magnética nuclear (RMN)
La RMN (de protón o carbono) es una técnica más precisa que se utiliza para determinar la estructura molecular de compuestos orgánicos. Permite identificar la secuencia exacta de un polímero o precursor, o confirmar la presencia de un compuesto basándose en su espectro específico. Generalmente se utiliza en la fase final de una reformulación para validar una hipótesis formulada a partir de análisis más amplios.
Técnicas cromatográficas
Cromatografía de gases ( GC-MS /GC)
La GC-MS permite el análisis de volátiles y semivolátiles presentes en una formulación:
- disolventes residuales;
- plastificantes ligeros;
- monómeros no reaccionados;
- agentes texturizantes o perfumes.
El modo de espacio de cabeza es particularmente útil para muestras líquidas o pastosas, ya que permite el análisis de compuestos volátiles sin extracción previa.
Cromatografía líquida de alta resolución (HPLC)
La HPLC permite la separación y cuantificación de sustancias no volátiles , a menudo presentes en bajas concentraciones, como:
- antioxidantes;
- colorantes solubles en agua;
- sustancias activas en cosméticos o productos sanitarios.
Combinado con la detección por espectrometría de masas (LC-QTOF/MS), se convierte en una herramienta muy poderosa para detectar varios cientos de aditivos.
Cromatografía de exclusión por tamaño (GPC/SEC)
La cromatografía de permeación en gel (GPC) es una técnica para separar moléculas según su tamaño. Se utiliza ampliamente para analizar la distribución de masas molares de polímeros, un parámetro esencial para:
- determinar el grado de polimerización;
- comparar resinas de diferentes proveedores;
- Evaluar el impacto del envejecimiento en la estructura del material.
Técnicas térmicas
Análisis termogravimétrico (TGA)
El TGA (Análisis de Agrupamiento Táctico) permite medir la pérdida de masa de una muestra en función de la temperatura. Permite identificar:
- temperaturas de degradación;
- fracciones volátiles (disolventes, aditivos);
- residuos minerales, a menudo asociados a cargas inorgánicas (TiO₂, CaCO₃…).
Para una interpretación precisa, puede consultar nuestro análisis de tamaño de partículas D10 D50 D90 , que describe los índices de tamaño característicos.
Calorimetría diferencial de barrido (DSC)
DSC mide las transiciones térmicas de un material, como:
- el punto de fusión;
- la temperatura de cristalización;
- la transición vítrea (Tg).
Esta información es valiosa para clasificar un polímero, identificar un tipo de resina o comparar dos formulaciones similares.
Análisis mecánico dinámico (DMA)
(DMA) complementa la síntesis química dinámica (DSC) al analizar el comportamiento viscoelástico de un material sometido a tensiones mecánicas que varían con la temperatura. Resulta útil para comprender el rendimiento mecánico de un polímero en su entorno operativo real. Combinado con el análisis reológico , la deformulación permite una mejor comprensión de las propiedades mecánicas y texturales de las formulaciones.
Técnicas de microscopía y análisis elemental
Microscopía electrónica de barrido (SEM) acoplada con EDX
La SEM-EDX permite visualizar la estructura superficial con muy alta resolución y analizar localmente su composición elemental . Este método se utiliza frecuentemente para:
- identificar cargas inorgánicas;
- visualizar defectos o inclusiones en una matriz polimérica;
- comparar la distribución de pigmentos o fibras de refuerzo.
Microscopía óptica y granulometría láser
La microscopía óptica permite la observación directa de muestras, lo que resulta útil para identificar las fases macroscópicas de una mezcla. La granulometría láser, por otro lado, proporciona una medición precisa de la distribución del tamaño de partícula , esencial en polvos o emulsiones.
Otras técnicas, como el análisis de la dinámica de sedimentación, también pueden emplearse para caracterizar suspensiones o emulsiones complejas. La medición del tamaño de grano también permite una caracterización detallada de materiales en polvo o a granel.
¿Qué tipos de productos se pueden reformular?
La deformulación se aplica a una amplia variedad de productos de diversos sectores industriales. Desde adhesivos técnicos y polímeros de alto rendimiento hasta tintas de impresión y envases de alimentos, muchos materiales complejos pueden someterse a una deconstrucción analítica para comprender su formulación. La característica común de estos productos es que todos están compuestos por mezclas de componentes orgánicos y/o minerales, a menudo dispersos, ligados o encapsulados dentro de una matriz.
Polímeros y materiales plásticos
Los polímeros se encuentran entre los productos reformulados con mayor frecuencia. Son omnipresentes en la industria y se presentan en una amplia variedad de formulaciones. Los materiales plásticos reformulados pueden ser:
- termoplásticos (polietileno PE, polipropileno PP, poliestireno PS, PVC…) ;
- elastómeros EPDM , silicona, caucho natural o sintético);
- polímeros técnicos o composites reforzados (PA, POM, PBT, PC, etc.);
- polímeros de base biológica o biodegradables ( PLA, PBS).
Estos materiales pueden contener diversos aditivos (retardantes de llama, estabilizadores UV, antioxidantes, pigmentos, plastificantes), así como rellenos (talco, sílice, fibra de vidrio). La deformulación permite identificar todos estos elementos y evaluar sus proporciones relativas.
Tintas, pinturas y barnices
Las formulaciones líquidas o semilíquidas, como tintas de impresión , pinturas industriales , barnices técnicos o recubrimientos funcionales, también son candidatos frecuentes para la deformulación. Estos productos suelen contener:
- una resina polimérica (aglutinante principal);
- pigmentos (orgánicos o inorgánicos);
- disolventes (etanol, acetato, tolueno…);
- agentes reológicos, catalizadores, plastificantes o retardantes de polimerización.
El objetivo de la deformulación puede ser comparar dos formulaciones en competencia, identificar una fuente de incompatibilidad con un soporte o comprender una pérdida de rendimiento (por ejemplo, rendimiento deficiente en exteriores, envejecimiento prematuro).
Adhesivos y pegamentos
Los pegamentos y adhesivos industriales son sistemas complejos, a menudo diseñados para funcionar en condiciones exigentes (humedad, temperatura, rayos UV, etc.). Existen varias categorías principales:
- adhesivos termofusibles a base de resinas;
- adhesivos en solución que contienen disolventes orgánicos;
- adhesivos de emulsión ( base agua);
- Adhesivos de dos (epoxi, poliuretano, metacrilato…).
Una reformulación puede ayudar a identificar la base del polímero, los rellenos, las resinas adherentes, los solventes y los catalizadores, o detectar la presencia de impurezas responsables de la no conformidad.
Cosméticos y productos de cuidado personal
Los productos cosméticos suelen contener una matriz muy compleja que combina fases acuosas y oleosas, ingredientes activos, agentes texturizantes, fragancias, conservantes, filtros UV, etc. La deformulación se aplica a productos como:
- cremas, lociones, geles y leches corporales;
- labiales, bases de maquillaje, máscaras de pestañas;
- Champús, acondicionadores, jabones y productos para el cabello.
El desafío puede ser controlar el cumplimiento normativo (Reglamento CE sobre cosméticos 1223/2009), reformular un producto sin ingredientes controvertidos o identificar un alérgeno o contaminante.
productos de envasado de alimentos
Los envases, en particular los que entran en contacto directo con alimentos, están sujetos a estrictas normativas (Reglamento CE n.º 1935/2004, normas de la FDA). Los materiales afectados incluyen:
- Películas plásticas multicapa ( barrera, termosellables, biodegradables);
- tintas y barnices ;
- Adhesivos de montaje para etiquetas o estructuras complejas;
- plásticos reciclados .
La reformulación nos permite:
- comprobar la ausencia de sustancias prohibidas o no declaradas;
- para verificar la composición real de un material reciclado;
- para evaluar la compatibilidad de un material con un producto determinado.
Otros productos reformulados
Se pueden reformular muchos otros productos, entre ellos:
- formulaciones o dispositivos médicos ;
- productos técnicos industriales ( desengrasantes, lubricantes, fluidos de proceso);
- formulaciones fotopolimerizables ( tintas UV, barnices EB);
- materiales de construcción ( espumas aislantes, revestimientos, adhesivos técnicos).
En todos los casos, la viabilidad de un proyecto de reformulación depende de la complejidad de la matriz, la cantidad de muestra disponible y el propósito del análisis. Gracias a un enfoque multitécnico y a una amplia experiencia en química de materiales, los laboratorios especializados pueden satisfacer una amplia variedad de demandas industriales.
¿Qué sectores industriales están afectados?
La deformulación afecta a una amplia gama de sectores, ya que aborda necesidades universales: comprender la composición de un producto, garantizar su conformidad, mejorar su rendimiento o cumplir con los requisitos regulatorios. Desde la alimentación y las bebidas hasta la cosmética, pasando por los plásticos, la salud animal y el envasado, numerosas industrias recurren a laboratorios especializados para deformular sus productos. A continuación, se presenta un resumen de los principales sectores involucrados y los desafíos específicos de cada uno.
Agroalimentación: trazabilidad, seguridad e innovación
En la industria alimentaria, la reformulación puede implicar:
- embalajes en contacto con alimentos ( películas plásticas, tintas, pegamentos);
- aditivos o saborizantes incorporados en formulaciones complejas;
- productos procesados de composición incierta (salsas, complementos alimenticios, polvos, etc.).
Los objetivos podrían ser:
- verificar el cumplimiento de la normativa europea (INCO, CE 1935/2004);
- identificar un componente o contaminante indeseable;
- analizar la competencia o desarrollar una receta alternativa.
Las técnicas utilizadas (GC-MS, HPLC, TGA, FTIR…) permiten la detección tanto de componentes mayoritarios como de trazas, con un alto nivel de precisión.
Nuestros laboratorios de análisis agroalimentarios apoyan a los fabricantes en temas de seguridad, trazabilidad y conformidad de los materiales en contacto con alimentos.
Cosmética: transparencia, regulación y reformulación
El sector cosmético tiene una demanda particularmente alta de reformulación, especialmente en el contexto de:
- sustitución de sustancias controvertidas (parabenos, siliconas, alérgenos);
- Validación regulatoria (cumplimiento INCI, análisis de contaminantes);
- Inteligencia competitiva (estudio de productos de marca o reformulación).
Los productos objetivo abarcan desde cremas y perfumes hasta champús, bases de maquillaje y esmaltes de uñas. La complejidad de las matrices (emulsiones, suspensiones, mezclas de aceite y agua) requiere una combinación de técnicas: LC-QTOF, RMN, cromatografía de gases de espacio de cabeza, microscopía, etc.
Salud animal y veterinaria: seguridad y rendimiento
En el campo veterinario, la reformulación se utiliza para:
- analizar o nutricionales para animales ;
- para comprender un fracaso terapéutico o una reacción inesperada;
- verificar el cumplimiento de las especificaciones del proveedor.
Las formulaciones a base de vitaminas, extractos vegetales, minerales o ácidos orgánicos se estudian para garantizar su seguridad y eficacia. La HPLC y la espectrometría de masas son herramientas clave para cuantificar los ingredientes activos.
Materiales, transformación de plásticos y polímeros: calidad y competitividad
La industria del plástico ha sido históricamente uno de los sectores más afectados por la reformulación. Los objetivos son múltiples:
- analizar un nuevo polímero o un material reciclado ;
- identificar los componentes del producto de un competidor ;
- para comprender una no conformidad o un defecto en una pieza (fragilidad, grietas, pérdida de color…).
Los sectores involucrados son numerosos: automoción, aeronáutica, construcción, deportes, electrónica. La combinación de TGA, GPC, SEM-EDX, DSC e IR permite una caracterización completa de los materiales.
Dispositivos médicos y salud humana: cumplimiento y seguridad
La deformulación es esencial para dispositivos médicos y productos sanitarios (geles, implantes, materiales de contacto, adhesivos quirúrgicos, etc.). Estos productos deben:
- cumplir con las normas ISO 10993 (biocompatibilidad);
- estar libre de sustancias prohibidas según REACH o los anexos del reglamento sobre cosméticos;
- para garantizar una estabilidad y un rendimiento impecables.
Los laboratorios analizan tanto los materiales (polímeros, siliconas, adhesivos) como las formulaciones activas (agentes antimicrobianos, excipientes, ingredientes activos).
Medio ambiente y reciclaje: trazabilidad de flujos y control de materiales
En el contexto de la transición ecológica, la reformulación adquiere cada vez mayor importancia porque:
- controlar la composición real de los materiales reciclados (plásticos, composites, metales, etc.);
- identificar la presencia de sustancias preocupantes (retardantes de llama bromados, ftalatos, HAP);
- documentar la reciclabilidad de un producto al final de su vida útil.
Los análisis permiten también cualificar los insumos en un sector de reutilización o upcycling, con un alto nivel de trazabilidad.
Embalaje: seguridad alimentaria e innovación sostenible
El sector del packaging, y en particular de los materiales que entran en contacto con alimentos , utiliza la reformulación para:
- garantizar el cumplimiento las normas (Reglamento CE nº 1935/2004) y americanas (FDA)
- comprobar la ausencia de migración de sustancias indeseables (tintas, disolventes, pegamentos);
- para mejorar la barrera o el rendimiento mecánico del embalaje.
Esto se aplica tanto a plásticos rígidos como a películas complejas, tintas, adhesivos o revestimientos internos.
¿Cuanto cuesta la reformulación?
El costo de la deformulación puede variar considerablemente según la naturaleza del producto analizado, la complejidad de su formulación, los objetivos del estudio y los métodos analíticos empleados. No se trata de un servicio estandarizado: cada proyecto es único y requiere un enfoque personalizado. Esta sección detalla los principales factores que influyen en el precio de los servicios de deformulación, así como los rangos de precios habituales en el sector.
Los parámetros que influyen en el precio
La complejidad de la matriz a analizar
Cuanto más complejo sea un producto en cuanto a número de componentes, diversidad de familias químicas o arquitectura molecular, más largos y costosos serán los análisis. Un plástico simple de un solo componente costará menos reformular que un barniz UV multicapa o una crema cosmética que contenga fases acuosas y oleosas, ingredientes activos, conservantes y fragancias.
El nivel de detalle esperado
Una reformulación se puede realizar a diferentes niveles:
- Análisis exploratorio : un enfoque semicuantitativo que permite identificar las principales familias de componentes;
- análisis exhaustivo y cuantitativo : identificación precisa de todos los componentes con cuantificación y validación cruzada;
- Análisis comparativo : se comparan dos o más muestras según un protocolo idéntico.
Cuanto más profundo sea el estudio, mayor será el coste. La precisión requerida (cuantificación absoluta, detección de trazas, detección de contaminantes, etc.) determina los instrumentos a utilizar y el tiempo de análisis.
El volumen y el estado de las muestras
Un volumen insuficiente o un tamaño de muestra demasiado pequeño pueden dificultar (o imposibilitar) ciertos análisis, lo que obliga a utilizar métodos más sensibles y costosos. Por el contrario, una muestra demasiado heterogénea o mal acondicionada (contaminada, inestable, compuesta, etc.) requerirá pasos de preparación adicionales.
Las técnicas analíticas utilizadas
Algunas técnicas son más costosas de implementar que otras:
- La pirólisis (GCMS , LC-QTOF/MS o RMN) son métodos sofisticados y costosos;
- Las técnicas más simples como FTIR , TGA o granulometría láser son más económicas.
El coste final dependerá por tanto del número y tipo de técnicas necesarias para conseguir los objetivos planteados.
El tiempo de finalización solicitado
Un plazo de entrega estándar para una reformulación (de 2 a 4 semanas) suele ser más económico que un análisis urgente. Algunos laboratorios ofrecen servicios exprés, pero aplican un recargo considerable debido a la rápida movilización de equipos y personal.
Rango de precios observado en el mercado
Si bien cada proyecto está sujeto a una cotización personalizada, se pueden estimar los siguientes costos promedio (sin impuestos, sólo a título informativo):
- deformulación simple (polímero estándar, 2 a 3 métodos analíticos): entre 800 y 1500 euros ;
- reformulación intermedia (producto multicomponente, enfoque comparativo): entre 2000 y 3500 euros ;
- reformulación compleja (cosméticos, pegamentos, productos sanitarios, formulaciones sensibles): entre 4.000 y 8.000 euros ;
- Proyecto de experto (cribado LC-MS ampliado, cuantificación completa, reformulación integrada): más de 10.000 euros .
Estas cantidades generalmente incluyen:
- el manejo de la muestra;
- análisis físico-químicos;
- la interpretación de los resultados;
- Un informe completo y anotado.
servicios de reformulación , asesoramiento regulatorio o pruebas adicionales (envejecimiento acelerado, migración, estabilidad, etc.).
Por qué es imprescindible solicitar un presupuesto personalizado
Todo proyecto de reformulación comienza con una conversación con el laboratorio o proveedor de servicios analíticos. Es fundamental:
- definir claramente el objetivo del análisis;
- proporcionar información técnica precisa sobre la muestra (forma, masa, historial, entorno de uso, etc.);
- indicar el nivel de detalle esperado, las limitaciones de tiempo y, cuando corresponda, el contexto regulatorio.
Un presupuesto personalizado evita sorpresas desagradables y optimiza la rentabilidad del estudio. Muchos de los laboratorios asociados a YesWeLab ofrecen un análisis de viabilidad inicial gratuito , lo que permite validar la viabilidad técnica de un proyecto antes de realizar un compromiso financiero.
La deformulación es una inversión estratégica que, aunque a veces es costosa, puede generar un rápido retorno de la inversión cuando está bien orientada: mejor conocimiento de los materiales, resolución de disputas, protección del suministro, innovación o acceso a nuevos mercados.
¿Por qué elegir YesWeLab para sus proyectos de reformulación?
La deformulación es un proceso técnico exigente que requiere un profundo conocimiento de los métodos analíticos, una interpretación experta de los resultados y la capacidad de traducir estos datos en decisiones prácticas. Para garantizar el éxito de sus proyectos, asociarse con YesWeLab le ofrece soporte científico integral, acceso rápido a una amplia red de laboratorios especializados y gestión centralizada a través de una plataforma digital. A continuación, se detallan las ventajas de elegir YesWeLab para sus análisis de deformulación.
Acceso privilegiado a una red de 200 laboratorios
YesWeLab reúne una red de más de 200 laboratorios analíticos en Francia y Europa, especializados en campos complementarios:
- análisis de polímeros y materiales plásticos;
- caracterización de productos cosméticos o farmacéuticos;
- detección de contaminantes químicos en alimentos o envases;
- migración , envejecimiento, pruebas de estabilidad, etc.
Esta red permite movilizar rápidamente las mejores competencias analíticas para cada tipo de proyecto, en función de la naturaleza del producto, el objetivo del estudio y los requisitos reglamentarios.
Una plataforma digital para centralizar tus análisis
Gracias a su plataforma digital integral , YesWeLab simplifica la gestión de sus proyectos analíticos. Esta interfaz intuitiva le permite:
- Busque y ordene fácilmente sus servicios (más de 10.000 análisis disponibles);
- centralice el envío y seguimiento de sus muestras;
- seguir el progreso de los análisis en tiempo real;
- Recupere sus informes de análisis y certificados de forma segura.
Este enfoque garantiza un ahorro de tiempo considerable , una mejor trazabilidad de los documentos y una comunicación fluida entre sus equipos y los laboratorios asociados.
Experiencia multisectorial reconocida
YesWeLab apoya a clientes de numerosos sectores industriales:
- agroalimentario;
- productos cosméticos;
- salud animal;
- ambiente ;
- embalajes y materiales poliméricos;
- Suplementos dietéticos y nutracéuticos.
Esta diversidad permite a YesWeLab ofrecer soluciones técnicas relevantes adaptadas a las necesidades específicas de cada sector. Ya sea reformular una película de plástico de grado alimentario, identificar un defecto en un adhesivo técnico o detectar un alérgeno en una crema, los equipos técnicos saben cómo utilizar las herramientas analíticas adecuadas.
Análisis conforme a los estándares más estrictos
Todos los laboratorios asociados de YesWeLab realizan sus análisis de acuerdo con estándares internacionales de calidad:
- ISO 17025 : Requisito general para la competencia de los laboratorios de ensayos;
- cumplimiento de la normativa específica de cada sector (reglamento CE 1935/2004, INCO, REACH, reglamento cosméticos, normas FDA…).
Este rigor garantiza la fiabilidad de los resultados y su validez regulatoria , ya sea para uso interno, comercialización o certificación.
Apoyo personalizado, desde el análisis hasta la acción
El equipo de YesWeLab no solo ofrece resultados. Ofrece apoyo personalizado en cada etapa:
- enmarcamiento de la necesidad analítica;
- elegir los métodos más pertinentes;
Un socio de confianza para sus proyectos de I+D
YesWeLab se integra perfectamente en sus procesos de investigación y desarrollo proporcionándole:
- capacidad de respuesta en el manejo de sus proyectos;
- confidencialidad respecto de los datos técnicos;
- flexibilidad en la gestión de proyectos complejos;
- una reducción de los plazos de entrega gracias a la externalización inteligente de los análisis.
Este posicionamiento en la interfaz entre fabricantes y laboratorios permite agilizar los intercambios, hacer más fiables los datos técnicos y acelerar la toma de decisiones.

